miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cuaversos de Bitácora IV


A ti, que me robas tantas horas de sueño

Y si volviera a naufragar en el mar de tus ojos...
Volver a regalarte mi alma entregada en cada beso
Volver a dibujarte la piel con mis suaves caricias

A veces te miro y pienso en nosotros,
en lo fugaz que fue nuestra pasión,
en que realmente nunca estuviste,
en el abismo al que me arrojaste...

Desearía no amarte
Querría no desearte
pero no puedo y vuelvo a naufragar en el mar de tus ojos...






A la política, que me roba tantas horas de vida...


Palabras cargadas de esperanza en una realidad desesperanzada
Sueños de igualdad, libertad y fraternidad en un mundo insolidario
Pensamientos de justicia y lucha de pueblos unidos contra tiranos
y una niña, que se hizo mujer en el profundo dolor de tus mentiras...

Fusiles cargados de grandes proyectos que chocan con muros de poder
Traiciones inesperadas de los que llenan sus causas vacías de demagogia
Compañeros separados por sinrazones que en el pasado les hicieron unirse
y una mujer, que aun guarda en el alma de niña la promesa de la utopía...





6 comentarios:

Nefer dijo...

Ay mi sieli que sentimental está! la primera poesía casi la he hecho mía porque me he sentido tan identificada con esas palabras.. ay!

Que arte tiene mi niña, besillos guapa!

Bomarzo dijo...

Sieli, qué bueno es pasar por aquí y cargarse de rojas palabras para cambiar el mundo.

Sielitolindo dijo...

Aich!! mis niños!! Bo, Nefer, a veces cuando me releo se me baja la moral pensando que últimamente no hago nada bien...y entonces llegáis vosotros y me devolvéis la ilusión y las ganas de creer en mí...

¡¡GRACIAS PRECIOSIDADES!!

Mil y un besotes de vuestra trianera favorita...

;oP

Lía Vega Erao dijo...

Niña... sigue creciendo!

Besos nazaríes y rojos...

Anónimo dijo...

El deseo es el mejor ancla que nos mantiene en ese mar. Lo malo es que es tan profundo que, no sólo nos ancla, sino que nos puede arrastrar al fondo.

Vane, no te nos vengas abajo, eh? Que vales un montón. O si no, leéte otra vez.

Besos,

Claro

Juan Antonio dijo...

Vane, tú nos robas el corazón con tu ternura. Y nos haces suspirar. Sí. Tanto si hablas de unos ojos, de unos besos en los que naufragas, comno si lo haces de una mujer comprometida y luchadora. Es igual. Todo es una y la misma pasión por la vida. Así te veo. Así te quiero.

Besitos para mi niña.